21 may. 2012

Invertir en materias primas

Durante los últimos años gran parte de las materias primas, especialmente los metales con aplicaciones industriales, los productos energéticos y el oro, han experimentado espectaculares alzas de precios. Las elevadas tasas de crecimiento de la clase media en China e India están provocando una demanda de materias primas para el desarrollo de sus infraestructuras que ha sobrepasado claramente las estructuras productivas del resto del mundo.

El zinc, el cobre y el platino se encuentran en precios máximos históricos, el oro en máximos de veinticinco años, y todos ellos han experimentado alzas de más del 100% desde el 2001. En un escenario así, uno está tentado de buscar vehículos que permitan invertir en ellos y beneficiarse de este movimiento.

Nada hace pensar que se vaya a detener esta escalada de precios en el corto plazo. En la actualidad el zinc, el cobre y el platino se encuentran en precios máximos históricos, el oro en máximos de veinticinco años, y todos ellos han experimentado alzas de más del 100% desde el 2001. En un escenario así, uno está tentado de buscar vehículos que permitan invertir en ellos y beneficiarse de este movimiento.

Vamos a intentar enumerar las principales maneras que existen para incorporar materias primas (commodities, en inglés) a nuestras carteras de inversión Munda SICAV. Adelanto que ninguna de ellas es plenamente satisfactoria ni todas ellas están al alcance del pequeño inversor individual español.

Compra directa

Compra directa de la materia prima en cuestión. Evidentemente esto no se puede hacer con todas las materias primas, tan sólo con aquellas no perecederas, fácilmente transportables y almacenables, y suficientemente valiosas como para no tener que llenar almacenes con ella. Es el caso, por ejemplo, del oro y el platino. El oro se puede comprar en joyas o acuñado en forma de lingotes. Si uno desea comprarlo para invertir, lo más lógico es que lo compre en forma de lingotes. El oro en lingotes tiene calificación de activo de inversión y, al contrario que las joyas, no está gravado por el IVA. Las joyas tienen el inconveniente adicional de incluir un sobreprecio por el trabajo de orfebrería que incorporan. Existen muchas joyerías que venden oro en lingotes con compromiso de recompra; es decir, que se comprometen a recomprarlo en caso de que uno se quiera deshacer de su oro. El problema de invertir en oro de esta manera es el elevado margen que impone el intermediario que nos vende y compra el oro. Es necesario que el oro se aprecie un 20% para que nosotros ganemos nuestro primer euro. Esta modalidad de inversión sólo es recomendable en caso de que queramos mantener físicamente el oro debajo de nuestro colchón para el día que sobrevenga una crisis de las grandes.

Opciones y futuros

La mejor manera de invertir en commodities, la forma en la que lo hacen los profesionales, es a través de opciones y futuros sobre los precio de la commodity. Estas opciones se negocian en los mercados organizados de materias primas: el famoso Chicago Mercantile Exchange CME o el London Metal Exchange. Las opciones sobre materias primas presentan las mismas ventajes que las opciones sobre otros subyacentes: apalancamiento, posibilidad ponerse en los lados corto y largo de mercado, elevadísima liquidez. Esta es la manera más barata y eficiente de invertir en materias primas, pero presenta ciertos inconvenientes:

1. No existe ningún mercado de commodities denominado en Euros, de manera que si queremos participar en ellos debemos, bien asumir un riesgo de divisa, o bien cubrir el tipo de cambio.
2. Por tratarse de mercados de derivados exigen conocimiento de estos instrumentos por parte del inversor.
3. Todos los engorros derivados de participar en un mercado no local: comisiones, informaciones en otros idiomas…
4. Es necesario disponer de intermediario que nos permita operar en aquellos mercados.

Fondos de inversión

Fondos que invierten en materias primas. En España se comercializan fondos bajo el nombre de fondos de materias primas. Esto requiere alguna aclaración: Los fondos comercializados en España han de estar registrados en la CNMV. La CNMV no permite a los fondos invertir directamente en materias primas, tan sólo en acciones, así que esos fondos que se nos venden como fondos de materias primas son, en realidad, fondos que compran acciones de compañías que se dedican a extraer o procesar esas materias primas. Esto tiene diversos inconvenientes:

1. Uno no puede centrarse en una sola materia prima, ya que el fondo invierte en diversas compañías de ligadas al ciclo de diversas materias primas.
2. Las cotizaciones de las compañías están ligadas siempre a la tendencia general del mercado de acciones. Si todo el mercado cae, caerán también, aunque no lo haga el precio de la materia prima a la que se dediquen. Por ejemplo, si suben los tipos de interés, bajará el beneficio de estas compañías al subir los costes de la financiación. Esto hará que caiga la cotización y baje el fondo aunque la materia prima mantenga su tendencia al alza.

Dos fondos de este tipo que se pueden comprar en España y que llevan rentabilidades espectaculares el año pasado son:
- Carmignac Commodities
- M&G Global Basics

La normativa de Instituciones de Inversión Colectiva está en pleno proceso de cambio, así que es altamente probable que pronto podamos participar en fondos que sí inviertan directamente en las materias primas y estén completamente desvinculados de los vaivenes del mercado de acciones.

Países emergentes

En ciertos países emergentes ocurre que la mayoría de las compañías cotizadas en sus bolsas están ligadas al ciclo de una cierta materia prima. Este puede ser el caso de Sudáfrica, Venezuela o Rusia. El 70% de las compañías que cotizan en la bolsa rusa dependen de lo que haga el petróleo porque, de una u otra manera, pertenecen al sector petroquímico: extractoras, refinerías, etc. Es decir, por ejemplo, los fondos rusos dependen más del precio del petróleo que de la propia situación económica que atraviese Rusia.

Estructuras o securities

Los bancos de inversión internacionales suelen ofrecer a sus clientes estructuras o securities ligadas a la evolución de una materia prima, oro y petróleo por lo general. Lo que hay debajo de estas estructuras suelen ser derivados sobre índices de materias primas. Desaconsejo recurrir a estos productos porque es una manera de engordar las cuentas de resultados de los bancos a base de elevadas comisiones y márgenes.

Warrants

Finalmente, quizás la forma más eficiente de invertir en materias primas al alcance del pequeño inversor español, aunque no está ni mucho menos exenta de inconvenientes, es los Warrants emitidos por bancos como Societe General. El problema es que no tenemos todos los subyacentes que queramos. Se pueden encontrar Warrants sobre el oro y el petróleo, pero sobre toros subyacentes más raros, cobre, aluminio… quizás sea más difícil.